Lo que nunca termina.

Ξ

Hace tiempo que no escribo algo coherente. No pienso porque no consigo hacerlo, y cuando lo hago, sucede que no puedo parar las lágrimas, sucede que caigo en la cuenta de que no he consegudo todavía querer vivir.

Le extraño tanto que me duele el corazón, no respiro, me mareo, me veo desde arriba y resulta que cada vez que pestañeo pierdo integridad. Mi cuerpo se va haciendo líquido y mis penas sólidas. De manera que no tengo fuerza para enfrentarme a ellas.

Tiemblo al recordarme saltando desde cualquier mesa o muro hacia sus brazos.

Nunca tuvo importancia la distancia. Yo solo debía de sonreír y saltar, ese era nuestro juego. Sin embargo, el rencor y el odio han hecho un buen trabajo con nosotros esta vez. Somos tres adultos destrozados por nosotros mismos y yo, me considero un daño colateral, de tantos.

La odio a ella por obligarme a competir, a elegir y por hacer que todo sea tan amargo sin siquiera tener claro estar pesando lo correcto. Lo intento aclarar pero solo hago que divagar y dudar. Sus palabras anulan la poca capacidad de pensar antes de hablar de la que poseo.

Me siento casi tentada a desbaratar todas sus defensas,

Algo así como… Manos arriba, esto es un atraco.

Y de mientras, sigo sin bajar la guardia.

Pero soy demasiado fuerte, mi placaje es demasiado debastador. Y ella llora porque duele.

Nunca jamás ha sido agradable, pero no puedo dejar de escupir veneno que antes era dolor.

Con antes me refiero a justo ahora, justo en el momento en el que de dolor pasa a ser veneno, es cuando ya no queda espacio para nada más.

No encuentro una manera sana de canalizar todo esto.

Hoy, a día 25 de Diciembre de un 2009 que termina, voy a ver que tal se me dan las obras benéficas.

Un inciso de inspiración.

Ξ

[Ahora atardecerá y, encendiendo el primer cigarro, me despido sin pensarlo. Aquí empieza a desaparecer la luz para dejar paso a la oscuridad que me resguardará hoy también. Es ahora cuando me pertenezco, cuando puedo moverme pese a deber de esforzarme y estar ya algo cansada.

Fue duro, lo ultimo que vi fueron los estragos de una vida llena de desgracias en un desgraciado.

 El miedo inculcado en el inocente que quiso amar por encima de todo, sin saber nada.

 El cansancio en alguien cuya paciencia ha sido maliciosamente desperdiciada…

 Pero sigo aquí.

Soportando como solo yo y aquéllos pocos iguales a mí sabemos. Manteniéndonos como si fuésemos inquebrantables, implacables y sólidos. Cuando la realidad es que nos mantenemos estáticos por inercia y callados por que no podemos articular palabra. Si miras con atención, más tarde o ahora nacerá una lágrima que confesará terribles pesadillas.

Balancéame al son de cualquier melodía hasta que despierte de esta ensoñación que está haciéndoseme larga.

O quizás mejor estate quieto.

Dices que me contradigo, y yo debo de darte la razón:

Me encuentro en tierra conocida, y aquí nunca he necesitado defenderme de nada ni de nadie.No es un lugar seguro, pero yo siempre he caminado entre los mismos filos que son los que ya casi todos sabéis, para los demás eso llegará en algún párrafo desafortunado.

Ahora yo te veo, con esos ojos que nos identifican como perdidos.

Y veo que estás asustado porque sabes que voy a llegar más lejos de lo que tu puedas alcanzar con la punta de los dedos.Por que digo que si y es que no, pienso que no y es que si, o al revés.

Pero que mi mirada cristalina hecha de diamantes por pulir no te asuste más de lo que me asusta a mi, o si no probablemente nada de todo esto vas ya a poder olvidar.

No es un secreto que los pilares de esta vida ya han caído tras de mí.]

…Tengo que publicar esto en el blog” Pienso.

Espejos

A veces, por las noches sueño que me rompo, y me sorprenden siempre las mañanas y  mi piel, tan lisa al tacto de mis dedos que la recorren como esperando encontrarse fronteras tatuadas. Me sorprende despertarme tan quieta, y tengo que recordarme que no hay sangre ni huesos sobresaliendo de mi cuerpo como montañas que cortan, que si duele es porque me falta el aire y respirarlo a bocanadas no servirá. Es porque lo llevo todo en el cuerpo y ya no queda espacio para inspirar con fuerza y llenarme los pulmones como antes.

El espejo vuelve a decirme que he crecido y que a los adultos no les hace falta respirar. No me gusta vivir asfixiada por mi cuerpo, haría las maletas si pudiera, para guardar todo lo que sobra y decidir más tarde si me sirve. Pero no hay un espacio físico para lo que siento y a veces me desborda.

Me veo desde fuera en un momento congelado en mi retina y casi podría tocarme, hundirme los dedos en la carne y romperme; morderme los labios con la rabia que baja como un torrente que lo ahoga todo. Pero el reflejo que me devuelve el espejo esta quieto, solo llora. Tan quieto que me da miedo moverme. Me asusta hasta mi aliento, tan frío que ni siquiera empaña el cristal.

Creo que hago daño si me tocan porque me he roto y las aristas cortan. Ah! pero no pasa nada, siempre encajo los pedazos. Y vuelvo a sentirme niña cuando río a carcajadas, con la boca llena aunque duela respirar.

Y a momentos me pierdo y viajo a estrellas, a años luz de todo, y solo me recuerdo en los ojos de todos los que alguna vez pensaron estar mirándome, sin saber, ciegos y mudos, espejos como los míos.

Siempre me devuelvo a mi, aunque te este mirando.