Amistad

Es asombrosa la manera en la que me ves. Me parece increíble como existo dentro tuyo. Si pudiera pediría que me dejaran ver desde tus ojos y sentir como piensas porque soy incapaz de verme desde fuera. Soy incapaz de no hacer que todo vuelva siempre a mí. Incluso quien eres esta ligado a mí; en mi cuerpo y en mi visión.

Te desbordas y fluyes; y es asombro el de mis ojos, poder pensar que complementas como existo.

Agradezco “ser”, la libertad y el cariño que me envuelve.

Busco las heridas de bala en mi cuerpo, pero no hay huellas ni siguiera en mis ojos. Transparentes y líquidos, ondeantes. Como esperas encontrar verdades si las ondas distorsionan tu visión? Yo tampoco conseguía encontrarme en mis ojos, era tan arraigada mi creencia de que tenía que ser mentira que los ojos fueran el espejo del alma que nunca me dejé ver en ellos. Pero yo te quería cuando me mirabas, quería tanto el reflejo de mi misma en tus ojos. Hacía que todo fuera de verdad. Me hacía sentir tan bien verme en ti. Creaba esa realidad sólida que podía tocar en tu cuerpo, de la que podía impregnarme en tu piel. Enmudecer mis pensamientos. Adoraba la quietud de tu alma. No quería otro camino que no fuera hacía ti y no importaba de cuantos hubieran sido todos los pasos antes que los míos.

Tal vez me esforcé demasiado.

Diferencias

 

Si tan parecidos en los ojos porque nos cuesta tanto compartir visión? Si es como mirarme al espejo por qué es tan diferente que no me reconozco?

Tal vez debajo de la piel, debajo de la carne, tal vez pegado a los huesos vivas con un pulso diferente al mío. Tal vez hacía dentro tu mundo resuena y golpea contra el pecho con un ritmo que nunca llega a mis oídos.

Y si tu piel esta quieta y mis manos no entienden, si tus ojos no miran y los míos son reflejos, como hacemos para entendernos?

Donde existimos dentro? Compartimos espacio y por eso esto es parecido al infinito?

Recuerdo el principio, pero donde esta el final?

Planes nuevos y viejos sueños

El mundo esta tranquilo. Respira una calma incierta. Despierta los días con un frescor que me sabe a verde, y los mediodías son los de un invierno que dormita al sol. Hay una ligereza en los ojos de la gente que parece haber nacido del año nuevo y el futuro todavía esta en blanco. La resonancia de este color llama a cambios y posibilidades nuevas.

Tengo una sonrisa en los labios cuando escucho la anticipación por planes nuevos y viejos sueños en boca de otros, todos con la misma luz brillante y alegría contenida. Se me contagia en el cuerpo este aire que se respira alrededor y tengo ganas de reír y de decirles que yo también quiero cuando hablan con esa ilusión. Siento como si todos pensaran que pueden hacer el mundo mejor. Me invitan a soñar…

(16 de enero de 2011)