Momentos que tarde o temprano llegan.

Es de noche y pese a que tendría que hacer el calor suficiente como para ahogar hasta a los mosquitos, siento el frío atravesando mi cuerpo.

No sé exactamente hacia donde me dirijo, pero si sé de donde vengo.

Todavía intento comprender en que momento dejé que pasara, en que momento pasó, en que momento me tendría que haber dado cuenta.

Ahora que estamos en paz, me siento justo como creí que me sentiría. Aunque siga sabiendo muy amargo, parece que por lo menos la incertidumbre ha pasado de la garganta al estómago. Siempre he tenido dolor de estomago, con eso si que podré.

Pero tú tenías que saber que con lo que no puedo es con la ignorancia.

 

Cada dos por tres las personas conocemos gente nueva, porque de eso se trata. Con algunas personas sientes que hay conexión y entonces eliminas algunos tapujos. Sientes que hay la confianza aquella que te permite ser tú, y entonces eres tú.

Pero contigo es diferente, lo tuyo son los espejismos. Y no entiendo tus trucos. Es como si el conejo de aquel mago saltase del sombrero negro a mitad del espectáculo, así, sin ton ni son. Casi como si el mago fuera un conejo y el conejo un pequeño mago agazapado en un sombrero.

Entonces pienso en la balanza y niego con la cabeza, automáticamente.

No compensa, no compensas en absoluto. Y por eso debería de haber seguido con mi camino sin parar  para nada. Y sé que si no defiendo yo mi orgullo no lo defiende nadie, y si no soy yo la que dice lo que necesita decir, ¿Adivina?

No lo dice nadie.

Por eso lo dije y lo dije quizá muy alto. Alcé la voz para intentar llegar a tus oídos con más importancia, no se porque pero todavía necesitaba sonar importante, a lo mejor así pasaría algo diferente. Pero me di cuenta de que nada cambiaba, tú no ibas a hacer nada que yo ya no hubiera visto y yo, yo ya estaba bastante aburrida de ver la misma película sabiendo que había mejores.

 

Ahora pienso en ti y se me ocurre echarte un poco de menos pero en seguida se me ocurre dejar de hacerlo. La mejor y la peor parte de esto es que como no fue nada, pudo haberlo sido todo.