Cuando todo vale pero nada cuenta

Se miraban,

Ella disimulaba y pretendía que entendía.

Pero en realidad no tenía ni la más remota idea de lo que él era capaz de provocar.

No sabía como podía llegar a cambiarlo todo,

Como podía hacerla titubear.

 

El sabor de un beso de los largos que se te hacen cortos,

O el olor de un perfume que no adivinas de donde viene,

Pero sabes que está.

Todo podía ser diferente al día siguiente,

Diferente a mejor, o diferente a peor.

Y si, existía una advertencia,

Solo que en ese momento ella no debía de estar escuchando.

Por eso era todo tan perfecto.

 

Había tiempo para esconder secretos,

También para intercambiar verdades.

Se podía elegir y decidir no era tan difícil.

Los prejuicios eran suaves y fáciles de digerir.

La imagen perdía el protagonismo porque era más divertido escuchar.

Aquello era la mayor tormenta de posibilidades habida y por haber,

De esas de las que te calan por dentro y por fuera.

Había expectativas de todo tipo,

Aunque estaban escondidas tras clichés y más clichés.

 

Él soñaba con vivir sin necesitar todas las respuestas.

Ella deseaba poder flotar o fluir,

Poder elegirle para creer y no seguir siendo sin ser.

Le pedía justicia al amor desde el tejado, sabiendo que el amor lo es todo,

Todo menos justo.

 

Con ella descubrió que la vida puede ser un juego,

Y que los juegos dejan de ser divertidos cuando te olvidas de como vivir sin jugar.

 

Ambos sabían para entonces que no había vuelta atrás,

Lo perdido, perdido quedaría por siempre jamás.

Pero saberlo no alejaba el sabor amargo de la frustración.

 

-Frustración, que es la consecuencia de querer mucho y no poder hacer nada.-

Averiguaron que la frustración nace de la esperanza,

Pues el que tiene esperanza no se rinde.

Y cuando dos no se rinden, lo intentan una y otra vez.

Pero contra más se intenta algo sin conseguirlo,

Más fallos se arrastran.

 

El ruido de las cadenas siempre mortifica al preso que las arrastra,

A ellos sin embargo les perseguiría para siempre un eco infinito.

El eco de las campanadas que retumbarán cada media noche.

El reclamo a la princesa que en realidad solo es una plebeya,

El aviso para el príncipe, que jamás podrá dejar de convertirse en lobo.

Lo que siempre existirá

Recuerdo que parecíamos perfectos.

Era como haber encontrado aquellas palabras que se quedan para siempre en la punta de la lengua.

Como el premio por todo lo que no se tiene pero se desea.

El premio para poder seguir creyendo.

Puede que hayamos pisado la cuidad entera varias veces para llegar a conocernos.

Sé que acabé bailando contigo bajo tierra y que no teníamos miedo.

Creo que hemos mantenido todo tipo de conversaciones.

Vivido a muy bajas y muy altas temperaturas.

Sé que el mundo ha dado vueltas debajo de nosotros.

Ha dado vueltas en nuestros adentros,

Incluso por encima de nuestras cabezas,

En forma de nubes de colores confusas y extravagantes.

Creo que pudimos haber subido a la mayor montaña rusa del planeta.

Solo para ver la complejidad del universo desde arriba unos segundos.

Sé que mareados paseamos por las praderas más deslumbrantes de aquél país,

Todas aquellas maravillosas noches.

En aquel mundo tan diferente.

Creo que pudimos ver caer las estrellas desde mi habitación más de una vez, desde aquella cama que se lo callaba todo.

Todavía conservo aquellas cartas de amor en los cajones.

Suelo leerlas para recordar que existimos y que todavía hay tiempo.

Así no tengo que rendirme tan pronto a la nostalgia.

 

Las batallas perdidas nos convirtieron en guerreros que ganaron juntos.

Pero no habían armas si no trucos.

Podríamos haber sido magos de no habernos convertido en ilusionistas.

Creo que juntos podríamos haberlo sido todo.

Y no, no fuimos Nada. Ni fue en Vano.

Fue una colisión de mundos que querían dejar de ser paralelos.

La fuerza del gran golpe que no deja a nadie indiferente.

Fue como una decisión de aquellas que lo cambian todo.

Yo dije “Para siempre” y tú dijiste “Sí”,

Y mientras nos mirábamos expectantes,

Sé que tratabas de averiguar el significado de aquella promesa.

Las malas lenguas suelen decir que nada dura para siempre,

Pero eso no es lo que los poetas escriben, y nosotros no queríamos conformarnos.

Era y es bonito poder pensar en tener un “Por siempre jamás” contigo.

Creo que siempre queda una vieja promesa.

Una ilusión gastada de tanto acariciarla con la punta de los dedos.

Una foto que no existe pero que podrías dibujar de memoria.

Una ultima mirada cómplice,

Algo que decir.

 

Pero sé que si paro y respiro, me acordaré de que no podemos ganar esta guerra.

Que hemos entregado el alma por la causa y casi la perdemos.

Que podríamos desgastar nuestra imaginación hasta volvernos locos.

Pero eso sólo nos acercaría cada vez más al agujero negro.

 

Creo que siempre quedará pues, la nostalgia,

Como siempre.

Creo que esto se convierte, pues, en una despedida,

Como siempre.

Temo que en esta historia yo me quedo y alguien se va,

Como siempre.

Y yo mañana cambiaré de opinión,

[…]

Agradezco ser consciente a ratos de las cosas.

No comprendo cómo funcionas, y tú nunca me das pistas.

Maldito mundo cruel.

Es como caminar por una habitación oscura después de un sueño extraño, sin saber que tan solo das vueltas que no cesarán hasta que te canses.

Y que no vas encontrar la puerta, porque estás demasiado desubicado.

Es como no recordar cuantas veces debías de girar a la izquierda y en qué momento debías de ir hacia la derecha.

Es un mundo extraño en el que las calles no tienen nombre hasta que dejan de gustarte, cuando dejan de existir para tu camino, entonces sabrás todo lo que necesitabas saber de ellas. Sabrás si son peligrosas, si son largas o incluso a donde te hubieran llevado.

Pero ya será tarde, porque no supiste caminarlas, no supiste recorrerlas como debías.

Por aquí está lleno de decepciones y dudas de las que van acompañadas de un “Y si” interminable.

Pero yo suelo quedarme sentada en cualquier portal esperando, a menudo alguna señal, y de vez en cuando me equivoco y espero por ti. Espero que tu o la sombra de lo que queda, regrese a buscarme. Hasta que me acuerdo de que tu nunca acudes a ningún lugar, tu esperas en alguna de las calles que yo no conozco.

Y yo sigo sentada en un portal.

Porque aunque parece que me muevo, quizá es tan solo una ilusión.

Es como cuando soñé que buceaba en una piscina y cuando intentaba salir a la superficie para respirar, no podía. Había una especie de cristal que me lo impedía.

Lo mejor es que nunca supe si me ahogué o no.

Por lo tanto sueño que camino pero mis pies son puro cemento como siempre.

O a lo mejor sueño que mis pies son cemento pero estoy caminando en realidad.

A lo mejor es por eso que suelo perder la memoria cuando intento encontrar la manera en la que llegué hasta aquí.

Pienso que habrá sido la inercia que me mueve cuando hablas.
Como si tu voz pudiera poner la mano en mi hombro y guiarme hasta tu cuerpo con los ojos cerrados que cuando abro, hacen que te descubra. Pero cuando pestañeo, te borran del presente quitándote de enfrente y te devuelven en un abrir y cerrar de ojos al pasado. Que es donde debes de quedarte.

Pero algo dentro de ti no quiere, y algo dentro de mi no te deja.

Ahora que ya te has ido, cierro los ojos y cuando los abro lo veo todo en blanco y negro.

Es una película muy antigua y muy muda la que me cuenta que te fuiste, pero que permaneces.
Y así sigue la vida, llena de incoherencias parecidas.

 

Dark Paradaise

Conozco un sitio, no muy lejos de aquí que te podría encantar.

Entrar es como sumergirse en una corriente de aire,

Una que huele a fantasía y cuando te atrapa,

Podrías describir cómo la magia fluye por todo tu cuerpo.

Es un sentimiento que podría acompañarte toda la vida,

Es fácil acostumbrarse.

Lo bueno de la magia es que nunca sobra.

Lo maravilloso de la fantasía es que existe.

Ellas no se gastan, aunque si envejecen.

Se forman con el tiempo y la experiencia como tu.

A la vez que se enriquecen de otra forma, como tu.

Pero yo conozco un sitio, no muy lejos de aquí que te podría encantar.

Suenan violines si tocas las paredes.

Se reflejan películas sin sonido que lo dicen todo a todo momento.

El aire es espeso, pero no te ahoga si no que te alimenta.

Las cortinas son un sin fin de recortes y trozos de cualquier cosa,

Ellos también cuentan historias y las cuentan de todos los tipos.

Los días de tormenta, allí nunca se va la luz,

Porque luz nunca está del todo.

Se podría decir que está totalmente vacío,

Pero puedes sentirte muy rodeado de personas.

Personas de todo tipo.

Pero lo mejor, sin duda, son las vistas.

Desde lo más alto, juego a mirar a lo lejos,

Lo más lejos que puedo.

Entonces todo se convierte en sombras que no asustan,

Sombras borrosas que puedo manejar.
Y le echo imaginación, magia y fantasía.

Creo de la nada a un apuesto malabarista,

Un sonriente mimo y un príncipe humorista.

Puede que haya venido el circo.

Puede que en realidad sean sólo pájaros.

Puede ser cualquier cosa porque si nada tiene una forma,

Todo es así de sencillo.

Y las sombras no tienen forma hasta que se la das.