Permanecer

Close enough

Close enough

No sabían entonces que el gran riesgo mucho más tarde vendría.

Que lo que ahora lo parecía, no era más que un adelanto,

De lo que tarde o temprano pasaría.

No fue por él, tampoco por ella.

Fue el tiempo y sus poderes,

Fue el olvido haciéndose notar,

El recuerdo queriéndose poco a poco marchar.

Pero las miradas todavía latían muy adentro,

Aquella llama seguía ardiendo sin quemar.

Y aunque a veces sofocante, siempre reconfortante era.

Pues entre delirios y temores,

Lo que una vez fue real todavía sobrevivía.

 

Las promesas se hundían en una rutina ofuscada.

Se perdían ya entre los días,

Que alejaban las ganas y borraban las caricias.

Pero todavía quedaban la fuerza,

Aquellas expectativas.

Sobrevivían las voces, las luces.

Sobrevivía aquella montaña rusa,

La bella imagen de la ilusión.

Un camino abundante de pasión.

Pero pese a todo, el dolor había marcado,

Huellas dudosas por el camino había dejado.

El ambiente se empezaba ya a cargar,

Una mezcla de frustración y distracción…

Con insistencia comenzaba a golpear.

Era el momento de renunciar o apostar.

El momento de perderlo todo,

O de no necesitar más nada.

Era el momento de luchar.

Se había tornado imposible la idea de seguir esperando.

Inconcebible seguir imaginando,

Se agotaban las ideas, se repetían las fantasías…

Se gastaban las palabras.

Urgía la necesidad de salir,

Pues el mar se había revuelto a fuera.

Aquellos espíritus debían de ser libres.

Anhelaban tanto correr como volar.

Era el momento de apostar,

Y nunca más pensar en renunciar.

Nos merecemos el intento

never give up, We worth it.

never give up, We worth it.

La capacidad de resistir está directamente relacionada a la capacidad para superar el miedo, que es un gran enemigo del que a lo largo de la vida se aprender todo tipo de cosas.
Todo el mundo tiene miedo cuando se trata de tomar una decisión, sobre todo si conlleva un gran cambio o si el riesgo es demasiado grande.

De hecho es natural.

Sin embargo, la valentía para superar ese miedo da fuerza, la fuerza

alimenta el espíritu. Por lo tanto contra más valiente seas más resistirás. Es un circulo vicioso y una apuesta segura a la expectativa de poder hacer cualquier cosa.

Nuestro mundo está lleno de monstruos de los que dan miedo, y son de verdad, la lucha probablemente sea eterna, parece suficiente guerra para una vida. Así que mientras se pueda, hay que dejar el miedo y su ejército de fantasmas detrás, estar en paz con nuestro interior aunque el entorno sea caótico. Olvidar las voces y sus dudas, para quizá descubrir que la vida no es del todo un fraude.
Quizás, si todos estuviéramos siguiendo nuestro camino sin dejarnos llevar por el miedo, este mundo sería diferente.
Solo hacen falta unas cuantas almas valientes.