Divagando

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Imagina que te toca la lotería,
Pero buscas y buscas, y no encuentras el  cupón.
Imagina tener muchísima hambre,
Y saltar y saltar pero no llegar lo suficientemente alto.
No poder alcanzar una de esas sabrosas manzanas que tentadoras,
Cuelgan del árbol que hoy, será tu rival.
Imagina estar escuchando la radio y esperar tu canción,
Escucharla, y que te la quiten a la mitad.
Recuerda lo que sentiste cuando pese a que creíste que llegarías,
Se te escapó el autobús y con ello, se te descuadró entero el día.

Suspiro, pienso que estoy divagando,
Y se me ocurre que intento escribir sobre la impotencia.
Esa que sentimos cuando uno tiene algo pero no lo tiene.
El momento en el que te das cuenta de que te equivocabas al principio,
Cuando pensaste que lo tenías.
Es como llenar un vaso y en el momento de beber,
Ver como se vacía por debajo sin que te llegue una gota,
Cuando ya te habías imaginado hasta el sabor, la textura,
Toda esa sed saciada.

Sigo divagando y pienso en un corazón roto,
Y me lo imagino como un recipiente,
totalmente pleno, y en un segundo tristemente vacío.
Como si al abrirse se hubiera derramado,
Justo como caía toda aquella agua.
La que se escapaba por entre vete tú a saber qué grieta.

Entonces pienso en el inconformismo,
Y en todo lo que tenemos pero no sentimos nuestro,
No del todo, no suficiente.
Y en como nos torturamos queriendo,
Queriendo lo que creímos tener y no tenemos,
Lo que siempre tuvimos pero no apreciamos,
Lo que aun apreciando con locura se desvaneció…
Queriendo lo que jamás tendremos,
Queriendo cambiar lo que tenemos.
Queriendo.

Ahora me pregunto, qué sería de nosotros.
Que sería de ti y de mí sin la impotencia…
De ser dos inconformistas por naturaleza.
Que sería de nosotros si tuviéramos ese límite,
El que se necesita para decir Basta.

Los “Peros” que nos salvan a veces

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E incluso cuando todo se ve así de mal,
Nuestras vidas siguen siendo nuestras,
Aunque sea más fácil creer lo contrario.

Nos levantamos de la cama, o no lo hacemos.
Lo tiramos todo por la borda,
Empezamos algo nuevo,
O dejamos que todo siga igual.
Lo empeoramos muchas veces,
Esperamos mejorarlo todas las veces.
Otras simplemente nos confundimos.
Y seguimos levantándonos de la cama,
O no haciéndolo. Pero seguimos decidiéndolo.

Así que tarde o temprano, cada día despierto.
Y aunque no me encuentro ni de lejos,
Aunque no me encuentro en ese sueño que tanto anhelo,
Por lo menos sigo siendo afortunada,
Pues aunque no estás, existes,
Existes y eres para mí.
Y aunque no despierte en ese sueño,
Sí despierto de vez en cuando de esta pesadilla,
Que viene y me quiere confundir, y lo consigue a ratos.
Pero nunca consigue atraparme el tiempo suficiente,
Porque al final apareces y me salvas de nuevo,
Una vez más.

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20140122_014647Las palabras son un apoyo primordial,
Excepto cuando lo estropean todo alrededor.
Hacen que en un segundo la idea que tienes de algo,
La que has tardado días y días en construir,
Se rompa en mil pedazos.

Me dan mucho miedo las palabras,
Y cada vez me cuesta más utilizarlas.
Pero callar es incluso más peligroso,
Por miles de motivos que no me atrevo ni a escribir.

Qué pensarías si te dijera, que no quiero.
Que no quiero que me extrañes,
Que no quiero que extrañes mis besos,
Que no quiero que extrañes mi cuerpo.
Pensarías que no te quiero.
Pero lo que dicen, o no dicen esas palabras,
Es que quisiera estar, en vez de no estar.
Entonces no me echarías de menos,
Porque estaría, estarían mis besos,
Estaría mi cuerpo.

Que pensarías si te dijera que no puedo,
Que no aguanto, que no lo soporto.
Pensarías que no quiero estar contigo.
Pero lo que dicen, o no dicen esas palabras,
Es que quisiera que fuera diferente,
Que así no puedo, pero que sí que quiero.
Dicen que sí quiero, pero de otra manera.

Que pasaría si te dijera que hemos cambiado,
Que no te encuentro, que no te conozco,
Que ya no me reconozco.
Pensarías que ya no siento lo mismo.
Pero lo que dicen, o no dicen esas palabras,
Es que quiero volver a encontrarme,
Que quiero seguir conociendo aquella parte de ti,
La que se fue contigo.
Dicen, Que no quiero buscarte más,
Porque no quiero perderte de nuevo.

Las palabras a veces nos confunden,
A veces no cambian nada,
Ensucian la realidad, la deforman.
Las palabras son estúpidas cuando están solas.
A veces, simplemente no sirven para nada.

Tic Tac

esta
El tiempo se burla de mí y lo hace de frente.
Dice que soy débil y vulnerable de nuevo.
Se mofa mientras me señala,
Y yo me pregunto qué es lo que hace tanta gracia.
Será el hecho de que aun amando con locura,
el corazón sigue acumulando grietas.
Será quizás esta cara de idiota que se me queda,
Cada vez que me acuerdo de esos 12000 kilómetros,
Los que me separan de la felicidad.
Es, de seguro, la encrucijada en la que me he metido,
Por pura voluntad propia.

El tiempo se burla de mí y se mete en mis sueños,
Los convierte en pesadillas, y cuando se olvida de aparecer,
Entonces sueño con lo que no tengo.
Y aunque en ese sueño soy la más feliz,
Cuando despierto, el sentimiento es exactamente el mismo,
El mismo que me invade al despertar de una pesadilla:
Es miedo, es impotencia, es distancia,
Pero sobre cualquier cosa, es Soledad.

Yo, me armo de valor y como contraataque,
Escribo sobre el eco de lo que dijimos.
Pero ningún eco puede llegar tan lejos.
Ningún eco puede recorrer el camino que necesito que camine.
Ningún eco puede transmitir el mensaje,
El mensaje para el cual sigo sin encontrar palabras.

Pero aun así no me rindo.
Pues me encuentro en un punto en el que luchar y no hacerlo,
Me llevan al mismo lugar. A ningún lugar.
Resulta que ahora la vida me pide que lo sea todo,
Pero que no sea nada al mismo tiempo.
Me pide que me esfuerce al máximo,
Para recibir lo que merezco algún día.
Me pide que me congele, y con ello, todas mis ganas,
Para disfrutar quizás algún día,
siempre y cuando el amor sobreviva a tan bajas temperaturas.
Me pide que recorra un camino sola, para quizás,
Estar acompañada, algún día.

Y ahora me río yo de mí misma porque pienso,
Pienso y no me puedo creer que estando tan cerca del cielo,
Sigo sin poder volar hacia ti todavía.

Caos

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Me pregunto cuando lo que tienes se convierte en lo que necesitas, cómo.
En qué momento, qué es lo que hace falta.
Quién lo sabe si no lo sé yo.
Cómo puedo saber lo que quiero, si sólo sé lo que no quiero,
Y la teoría del descarte solo es un truco barato esta vez. 
Como puedo pedir lo que necesito, si solo conozco lo que no es suficiente. 
Estoy cansada de éste quiero y no puedo que juega a perseguirme allá donde voy, 
Cansada de querer saltar pero no hacerlo porque al fin y al cabo, 
Ni aquí ni allí puedo caer. 
Como puedo decir lo que pienso, si cuando busco las palabras, 
Me encuentro con nudos de letras que no se deshacen por miedo. 
Me siento caminando en una línea entre lo que busco, 
Y lo que ya encontré. 
Estoy perdida en la nada que nos separa a ti y a mi. 
Son kilómetros y kilómetros de altibajos que me marean. 
Y en vez de alzar estas alas y volar, siento que me hago cada vez más pequeña,
Y mis alas empiezan a ser como todo lo demás, 
Un peso inútil e inservible a mis espaldas que solo me hacen pensar, 
En lo que podría ser y no soy. 
En lo que tengo pero no tengo. 
Y al final acabo de nuevo con el quiero pero no puedo.
Es como aquella frase…:
“Dime ven y lo dejo todo, pero dime ven.”

Love hates, as hate loves too.

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Sabes, yo tenía esa capa.
Me protegía del infierno, pero también del cielo.
Ahora no solo no la tengo, si no que tengo esa vulnerabilidad,
En mi contra, y a mi favor.

Sabes, tengo un problema, que la mitad del tiempo es mi mejor rasgo.
Es mi corazón, es como uno de esos pequeños cajones,
Que aún siendo pequeños guardan millones de cosas.

Tengo más cosas, entre otras este par de ojos.
Juegan en mí contra todo el tiempo.
Mientras, yo vivo confundida porque a la vez,
Siento que me dan ventaja.
Ellos tienen todas estas grietas,
Por las que se cuela el odio,
Y se transforma en amor.
Se cuela la maldad, y se traduce en dolor,
Y otra vez en amor.
Tienen este filtro, que deja al descubierto la única verdad absoluta en este mundo.
Todos somos iguales, y todos nacimos para hacer el bien.
Pero sabes, la vida gira y nosotros giramos con, o contra ella.
La vida gira y nosotros bailamos, cantamos, pero también nos mareamos,
O nos ahogamos en ella. Y a veces, ahogamos a los demás,
Los arrastramos sin querer y sin querer acabamos queriendo sin querer.

Sabes, esto es lo que pasa cuando tienes mis ojos.
No hay matices, porque entiendes que lo bueno y lo malo,
Todo viene del mismo lugar.
Todo viene del amor, que llama al dolor.
No hay diferencias al final,
Y mi corazón solo duele y presiona,
Igual cuando quiero, e igual cuando odio.
Solo sé de querer y odiar, no conozco la indiferencia.
No conozco la ignorancia, pues desconozca lo que desconozca,
Siempre sabré que detrás del peor error siempre hubo un acierto.
Que detrás de la tragedia siempre hubo algo por lo que sonreír.

Sabes, no puedo no ver, no puedo no sentir.
Y por todas esas razones tenía esa capa.
Pero pasa que tuve que dejarla,
Empecé a sentirme acechada por la ignorancia del que se tapa los ojos.
Del que se da la vuelta y se va.
Y para bien o para mal, yo no soy esa persona,
Esos nunca serán mis ojos,
Y ese jamás será mi corazón.