Mundo en quiebra

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Vivir con el corazón roto es lo que uno conoce como sobrevivir.
Es ese sentimiento que te hace sentir incompleto, incapacitado.
Como un reloj que marca las horas pero extrañamente se olvida de los minutos.
Vivir con el corazón roto es respirar a medias,
Es correr demasiado o no moverse en absoluto.
Es tenerlo todo y sentir que nada te pertenece, que no hay medidas,
Que no hay control.
Tener el corazón roto es haber amado incondicionalmente, es haber amado amar, es aprender como se siente desde la tristeza más profunda.
Es llorar hasta cuando uno quiere reír,
Es llorar sin lágrimas, es llorar sonriendo, es llorar por dentro.
Es esperar el milagro que todo lo arregla, pero ver que nunca llega.
Tener el corazón roto es descubrir que nunca existió tal cosa.
Tener el corazón roto es ver como todos te quieren arreglar,
E igual sentir que nada va a cambiar, que hay cosas que no se arreglan.
Hay cosas que se quedan, hay cosas con las que uno aprende a convivir.
Tener el corazón roto, es una sonrisa frágil y quebradiza,
Es una mirada igual de cristalina que de desesperada.
Vivir con un corazón roto es sentirlo todo, pero sentirse sin nada.
Vivir con el corazón roto es sumergirse en la inercia que se traga todo lo bueno y escupe decepción hasta que te ahoga en el descubrimiento de que esta vida es un fraude.

Remember Me

essssss
Tienes que recordar todo lo que has construido aquí. Has levantado desde cero relaciones que han resultado ser lo más bello visto por este mundo. Has cosechado el amor como el que cosecha el que será el árbol en el que crecerán sus hijos; Lo has hecho con tiempo, no con mucha delicadeza a veces, no con toda la que te hubiera gustado seguramente otras muchas veces, y por ello habrás cometido muchos errores también, pero sigue pensando y recuerda que hasta el que no puede verte sabe, que hoy, es la casa más bonita, es la envidia de los demás, no por el tamaño, no por el valor, pero por el resplandor que emana desde el primer día, y la construiste tú.

Tienes que recordar que amas con locura, que amaste sin límites, que amaste incondicionalmente. Que aprendiste como es realmente aquello de no juzgar, gracias a las ganas que tuviste de hacerlo, que aprendiste a tener paciencia, solo porque te convenciste de que sí podías, aun cuando pocos lo creían. Por supuesto tienes que recordar, que no se te ocurra olvidar que si lo quieres, puedes. Sí se puede, recuerda que siempre se puede. Que pudiste con tanto, y que podrás también con esto.
Recuerda que lo intentaste, que lo diste todo, que lo pudiste tener todo y que lo tendrás todo, recuerda que volarás.

Debes de recordar todas esas palabras, las buenas, las dulces, las bonitas, para que ellas solas se encarguen de desvalorizar aquellas que tan solo hieren y nunca ayudan.
Tienes que recordar que si no te perdonas, siempre vas a sentirte en deuda, contigo y con los demás, porque nunca será suficiente, que podrías haber hecho más siempre te repetirás. Tienes que recordar que lo que no te puedas permitir a ti mismo no se lo podrás permitir a los demás.

Cuando recuerdes todo esto, ya que estás, puedes recordar que sigues aquí, que a estas alturas tu armadura es de titanio y brilla como ninguna, no por ser nueva, si no por ser indestructible como lo eres tú. Debes de recordar que eres una de las pocas personas que han conseguido resurgir desde las sombras sin parar, que todas las batallas servirán, debes recordar que vas a llegar. No olvides tampoco, lo poco que duran los mareos desde que volviste al mundo real, el que no es ni mucho menos fácil, pero es un mundo que existe, que está como estuvo siempre aquí, es un mundo que se puede probar porque está a tu alcance, es un mundo que se puede tocar. Es el mundo que te ha tocado cabalgar.

Recuerda, que si encuentras a la persona que te ayuda a no temblar, la mitad de las cosas se arreglan y la otra mitad, dejan de importar, recuerda que al final, solo quedará lo que entregaste, aquello que te permitiste, y lo que te regalaron los demás.

Debes de recordar, que hay algo que sí sabes has hecho bien; Sabes que solo dependes de ti, sabes que puedes hacer lo que quieras, que la vida es una mezcla de experiencias y recursos. Y que las experiencias las tienes que vivir para ganarte esos recursos que paso a paso y aunque no con la prisa que a veces querrás, te harán la mejor persona que puedas ser. Tienes que recordar que todo lo que esté a tu favor puede ponerse en tu contra, y por eso las cosas vas a tener que cuidar. Que la vida está llena de sacrificios, que parece injusta, que parece imposible, pero que solo es una y que cada decisión cuenta.

Recuerda que soñar es muy bonito, pero que tu lugar siempre ha estado en la más dura de las realidades, que las minas no se convertirán en flores de repente, pero que puedes aprenderte donde están. Que, como has recordado hace un instante, puedes y podrás, que si quieres lo harás. Recuerda que no has llegado a este mundo tan solo a subsistir, que tu estrella está donde la dibujes, y que si se borra la puedes volver a dibujar.
Recuerda que la vida es corta, pero que a la vez se las apaña para ser muy larga, y que aunque no muchas te van a sobrar, oportunidades tampoco te van a faltar. Recuerda que la parte más difícil es verlas llegar, y que cuando lo consigues ya solo te queda todo lo que puedas aprovechar. Recuerda, que el todo y la nada, solo las defines tú.

Recuerda siempre que perdonaste, que te han perdonado, y que perdonarás.
Recuerda, cuando duelan las heridas, que algún día sanarán.
Recuerda ya que estás, aquella tan típica dicha, recuerda que si no te quieres a ti difícilmente podrás querer a los demás.
Recuerda que el bien va versus el mal, pero que sin importar quién ganará, el bien siempre tendrá mejores consejos, recuerda a quién debes de escuchar. Recuerda que los refugios no tienen porqué ser oscuros, recuerda que solo tu puedes cambiar ese escenario. Recuerda que éste, es tu escenario.