Mi despedida

No me puedo creer que te hayas ido princesa. Has dejado tu recuerdo en cada lugar; En el rincón donde descansabas, en el que esperabas paciente a salir a pasear… Todavía me daría la vuelta buscándote mientras trasteo en la cocina, para encontrarte observando mis movimientos como si aprenderlos quisieras. Me cuesta creer que no estés durmiendo debajo de la cama, o que no nos despiertes cada maňana. Que risa todas esas noches que del entusiasmo al recibirme no me devolvías mi brazo, te lo hubiera regalado; Tu carita de felicidad me alegraba la vida entera. 
Has dejado el listón muy alto para cualquiera, una huella enorme en nuestros corazones que ojalá algún día sean tan nobles como el tuyo. 

Nos has dejado luchando hasta el final, y yo me quedo con las ganas de todos los planes que teníanos a tu lado, nos faltas a los  pies de la cama, en el sofá, en el parque, siempre en medio, debajo de la mesa, y en cualquier parte…

La aventura acababa de empezar y ahora me queda esperar que todos los paseos y carreras, todas las excursiones que hicimos y los mimos, que todos los juegos sean lo que te lleves como recuerdo de todos nosotros, porque te quisimos todo lo que se puede querer a una compañera de vida como tú.

Espero que te hayas sentido querida, espero haber podido transmitirte todo el amor que siento hacia ti, que siempre sentiré. Espero que hayas sentido el calor que le da una madre a un hijo todos los dias, y todas las noches, y espero que sepas, que estamos orgullosos de ti, que eres parte de nuestra familia, y que has sido la mejor compañía que podíamos pedir. 

Espero que hayamos conseguido aliviar tu sufrimiento, esta vida es de lo más injusta, y tu solo te mereces felicidad, amor y alegría, tu no te mereces ser víctima de esta maliciosa enfermedad, que ha podido acabar con la más guapa de las princesas.

Esperaba que esto no fuera una despedida, porque no sabemos lo que vamos a hacer sin ti. Eres la parte equilibrada y calma que necesitamos, eres nuestra luna, la más brillante y maravillosa, incluso un día como hoy, el día en el que aprendo lo que es la vida extraňandote.

Tú te has tenido que ir mi princesa, pero yo estoy aquí y estaré siempre en tu corazón.

Has sido luna, estrella y cielo para nosotros, esperamos haberte hecho todo lo feliz que te mereces, y que esto no sea el adiós más triste del mundo, que al menos tu puedas descansar, mientras nosotros te recordamos para siempre.

Te amamos luna; Ayer, hoy y para siempre, tanto como lo que nos faltas, como le faltas al mundo…Y serás recordada tal y como eras…

Única.

Un día sin ti 


Resulta que toda la casa huele a ti, y ahora que no estás me doy cuenta, justamente ahora que te extraño noto tu olor y a la vez su ausencia. 

Miro a mi alrededor y todo está estático, no hay ni rastro del terremoto con el que me arrollas todos los días, ni rastro de la euforia, que a veces me molestaba y ahora echo de menos.

Un día sin ti es un vacío en el corazón, un hueco sin siquiera eco. 

Hoy no estás y nada es importante excepto tu ausencia. No puedo pensar en otra cosa que en ti, en todas esas riňas de las que ahora me arrepiento, en lo mucho que me he enamorado de ti en poco tiempo. 

Hoy para mi no hay luna en el cielo, y no dormiré hasta que me la devuelvan. 

Déjame mirarte para siempre 

Últimamente mis ojos reposan solo cuando pueden mirarte infinitamente hasta cansarse y quedar cerrados en paz, para pasar de un sueňo a otro y seguir en las nubes de lo que es compartir la vida contigo. 

Últimamente tengo el impulso de parar el mundo que nos rodea a cada rato, para gritar que me encantas, que te adoro, y que me imagino toda la vida a tu lado, descubriendo el lindo tesoro que reluce en ti. 

No hay tormenta que me arrastre desde que estamos juntos, aunque el frío me cale los huesos cuando quiere, contigo siempre tengo un refugio, tu amor y cariño son las brasas que me mantienen más viva que nunca, tus brazos son mi fuerte y tus palabras mi música favorita.

Qué habré hecho yo tan bien para merecerte…